Cuando vi esta receta en el número catorce de la revista Whole Kitchen como contribución de Laura del blog Sano y de rechupete supe que tenía que hacerlo porque me pareció divino. No me ha defraudado nada.

-Ingredientes:
4 tomates
200 ml de leche evaporada
6 hojas de gelatina neutra
50 ml de agua
2 ajos majados
6 hojas de hierbabuena bien fresquita
sal
pimienta negra
oregano
aceite de oliva
Hidratar las hojas de gelatina en agua fría. Escurrir.
Disolver removiendo la gelatina en los 50 ml de agua tibia.
En un recipiente de la batidora troceamos los tomates pelados, la leche evaporada, las hojas de hierbabuena, el ajo, la sal, un poco de pimienta negra recien molida y la gelatina. Triturar hasta conseguir una mezcla homogénea y fina.
Rellenar con ella los recipientes donde la vayamos a guardar, espolvorear con orégano y llevar a la nevera para que cuaje.


Hemos disfrutado de este mousse en las cenas y desayunos sobre rebanadas de pan con unas gotas de aceite de oliva por encima. Nos ha gustado muchísimo y seguro que repetiremos.



