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miércoles, 10 de noviembre de 2010

PICARONES CON MIEL DE CHANCACA


Ingredientes:

-para la masa

400 g de harina de fuerza de trigo
250 g de zapallo o calabaza amarilla
250 g de camote o boniato amarillo
1 cucharada de anis en grano
1 rama de canela
2 y 1/2 cucharadas soperas de levadura seca para pan
3 ó 4 clavos de olor
1 huevo
2 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de postre de sal
aceite de girasol

-para la miel de chancaca:
2 tazas de agua
cáscara de naranja
1 rama de canela
3 ó 4 clavos de olor
hoja de higuera
250 g de chancaca
1/2 taza de azúcar moreno

Hace mucho tiempo que vengo pensando en hacer picarones pero no me venía nunca bien. El otro día los vi al estilo de Chile en el blog de kako, En Guete , y decidí que ya había llegado el momento de cocinarlos siguiendo la receta de Perú y darle un gusto a mi peruano que en la procesión del Señor de los Milagros que se celebra en Madrid se quedó con ganas de haberlos comido.

Empezamos haciendo la masa. Ponemos a hervir la canela, los clavos y el anís en un litro de agua. Cuando cueza lo mantenemos unos diez minutos. Colamos y en el líquido resultante ponemos a hervir la calabaza y el boniato pelados y troceados hasta que queden blandos. Se escurren reservando el líquido y se hace un puré con la calabaza y el boniato que se deja enfriar.

Mientras podemos aprovechar para hacer la miel de chancaca. Ponemos en un cazo todos los ingredientes a cocer, removiendo de vez en cuando, hasta que se nos haga un almíbar o jarabe que servirá como acompañamiento de los picarones y los endulzará deliciosamente. Yo no tenía hojas de higuera y he utilizado un par de higos secos.

Una vez frio el puré del camote y la calabaza lo ponemos en un bol junto con la sal, el azúcar, la harina, el huevo batido, media taza del líquido de cocción del camote y la calabaza y la levadura. Amasamos hasta conseguir una masa homógenea, suave y elástica. Tapar y dejar que se doble su volumen en un lugar cálido. Yo lo tuve varias horas.

Freir en una sartén con abundante cantidad de aceite tomando pequeñas porciones con la mano humedecida en agua y sal, dejándolas caer con forma de anillo con un hueco en el centro. Bueno esta es la teoria, os aseguro que no resulta fácil conseguir el dichoso agujerito. Yo me he ayudado de un palito de los que se utilizan para comer comida china para ello y para darles la vuelta y sacarlos de la sartén a una fuente con papel de cocina.




Servirlos empapados de la miel de chancaca. Veréis que están buenísimos. La miel chorrea y cuando te los llevas a la boca, la crujiente masa del picarón con el dulzor de la chancaca resultan deliciosos.




Los picarones son un postre con historia en Lima, Perú. Dorados, calientes y sabrosos. Este plato tiene sus orígenes en los tiempos del Virreinato del Perú. Se dice que fueron un intento de imitación de los buñuelos españoles que consumían los conquistadores. Durante el Imperio Inca se habrían hecho dulces con camote y el zapallo, y en los inicios de la conquista se combinaron con ingredientes traídos por los españoles como la harina de trigo dando como resultado los ríquisimos picarones. Son típicos en la tradicional procesión del Señor de los Milagros que se realiza en octubre desde el siglo XVII, donde pregoneras morenas los venden.