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domingo, 5 de mayo de 2013

MERMELADA DE FRESA EN PANIFICADORA

Esta receta la descubrí en el fantástico blog de La cocina de Angie y como lo de usar la "pani" es maravilloso y rápido y estamos en plena época de fresas, me la apunté en pendientes para hacerla cuanto antes.



Ingredientes:
500 g de fresas
250 g de azúcar
un sobre de gelatina neutra en polvo (10 g)
una cucharadita de vinagre balsámico de módena

Limpiamos y troceamos las fresas y las ponemos en la cubeta de la panificadora. Añadimos el azúcar, la gelatina neutra y el vinagre balsámica de módena.

Seleccionamos el programa 11 de la panificadora para mermeladas y dejamos que se complete el programa durante la hora y veinte minutos que dura.

Mientras preparamos un par de botes de cristal para envasar la mermelada. Yo los esterilizo haciéndolos hervir media hora en agua y los dejo escurrir boca abajo sobre papel de cocina. También lo hago con las tapas.

Cuando la "pani" termine rellenamos los botes, los cerramos bien y los ponemos boca abajo hasta que se enfríen del todo para que se haga el vacío.



Resulta una mermelada muy rica para disfrutar de maravillosos desayunos en buena compañía.

domingo, 18 de septiembre de 2011

TRES VERSIONES DE MERMELADA DE HIGOS



Ingredientes:
500 g de higos limpios
250 g de azúcar
zumo de medio limón
3 clavos de olor
media cucharadita de canela en polvo
esencia de vainilla


Es la época de los higos y conseguí una gran cantidad. Pensando que podía hacer con ellos se me ocurrió hacer mermelada pero como siempre tengo que estar inventando algo he hecho diferentes variedades.

Recuerdo que de pequeña tenía un libro de ciencias que tenía unas actividades que me encantaban, las de "observo y experimento", y debe ser que se me quedaron metidas en vena y de ahí esta manía de probar para ver que pasa. Esta vez ha sido un acierto. Me acabo de meter entre pecho y espalda unas tostadas con mermelada de higo con clavo y canela y realmente está de muerte. Eso si: ¡a la porra la dieta!.

Lo primero que hacemos es lavar bien los higos, cortarles el rabito y trocearlos poniéndolos en un cazo con todo el azúcar durante toda la noche a macerar. La cantidad de azúcar se puede variar si somos más o menos golosos pero hay que recordar que el higo es una fruta de natural bastante dulce y que el tiempo de conservación de una mermelada depende del porcentaje de azúcar que lleve.

Por la mañana veremos que se ha formado una especie de compota a la que añadiremos el medio zumo de limón para potenciar el medio ácido que la pectina (espesante natural que tienen las frutas en la piel y semillas) necesita y llevaremos el recipiente al fuego para que hierva unos 15 minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Repetiremos la operación pero previamente trituraremos hasta alcanzar la textura que más nos guste para nuestra mermelada. De nuevo dejamos enfriar.

Por último he dividido en tres partes y colocado en tres cazos distintos. A uno de ellos le añadí esencia de vainilla. A otro media cucharadita de café de canela en polvo y tres clavos de olor. El tercero se quedó tal cual. Los llevé a ebullición otros 10 minutos más y el resultado fueron tres tipos distintos de mermelada de higo: mermelada de higos de la de toda la vida, mermelada de higo a la esencia de vainilla y mermelada de higos con canela y clavo.




En caliente la he envasado en recipientes de vidrio esterilizados previamente, tanto el bote como la tapa. En una olla he hecho el vacio con el método tradicional. Cerramos los botes bien y ponemos en una olla al baño maria a ebullición durante media hora. De este modo se conserva por más tiempo.




En casa no nos ponemos de acuerdo en cual es la mejor, pero siendo honesta las tres están realmente buenas.

viernes, 6 de mayo de 2011

NABO ENCURTIDO AL ESTILO CHINO


Ingredientes:
dos nabos
una taza de vinagre blanco
un tercio de taza de azúcar
media cucharada de sal
un ají amarillo
pimienta negra en grano

La receta que os traigo de nabo encurtido también puede hacerse de rabanitos. Es, en cualquier caso, un magnifico acompañante para la carne de cerdo o como aperitivo.

Cortamos en rodajas muy finas los nabos que previamente habremos lavado y pelado. Las extendemos sobre una bandeja y espolvoreamos de sal, dejándolas durante al menos media hora para que pierda el amargor característico de los nabos.

Pasado ese tiempo las lavamos bien y las secamos.

Cogemos el ají amarillo, le quitamos las pepitas y troceamos en tiras finas.

En un bote de conserva que habremos esterilizado previamente vamos poniendo las rodajas de nabo intercalando granos de pimienta negra y tiras del ají. Cubrimos con el vinagre, el azúcar y sal. Cerramos bien el bote y movemos bien para disolver el azúcar y la sal.




Ahora solo hemos de esperar hasta que se mezclen los sabores. Es conveniente de vez en cuando agitar invirtiendo el bote. En dos o tres semanas ya puede consumirse.


lunes, 29 de marzo de 2010

TOMATE FRITO EN CONSERVA


Ingredientes:
3 kg de tomates maduros
sal aceite
azúcar

El especialista en la conservas de tomate es mi padre, el señor Eugenio. A el le gusta utilizar tomates de pera muy rojos, muy maduros. Hace botes y botes y luego los va repartiendo entre todos nosotros. No recuerdo cuando fue la última vez que tuve que comprar tomate frito.

Lo primero es escaldar los tomates en agua hirviendo durante un minuto para después quitarles la piel con facilidad. A continuación se trocean y se trituran con la batidora. Se pone en la sartén a cocer. Los primeros minutos hay que estar pendiente para que no se salga porque tiene espuma que tiende a salir. Cuando ya no se sale se deja cociendo a fuego lento añadiendo previamente un chorro de aceite frito, una cucharadita de azúcar para corregir la acidez y sal al gusto.

Mientras el tomate se ha ido haciendo, se preparan los botes de cristal donde vamos a envasar el tomate y se hierven durante media hora para eliminar posibles microorganismos. Se rellenan los botes cubriéndo con una cucharada de aceite frito se les pone encima un trozo de papel de aluminio antes de cerrarlos con la tapa de rosca. En una olla se ponen al baño María durante media hora para que se haga el vacío correctamente y la conserva está lista. Cuando termina la cocción, dejar enfriar los tarros en la olla. Una vez fríos, comprobaremos con la mano que estén cerrados herméticamente. Si alguno pierde líquido o queda abierto, es mejor gastarlo en el momento. Antes de almacenarlos, hay que etiquetarlos siempre con la fecha de elaboración y hay que guardarlos en un lugar sin luz, fresco y ventilado. Las conservas caseras se deben consumir antes de un año.




Como muchas veces no consumo el bote entero, una vez abierto le pongo un poco de aceite frito cubriendo la superficie del tomate y lo guardo en la nevera para el siguiente uso. Se conserva muy bien.

Cuando hacemos tomate podemos aprovechar para hacer pisto en conserva. Cortamos cebolla en juliana y la pochamos. Por otro lado troceamos pimiento (puedes mezclar el verde y el rojo) y tambien lo pochamos. Juntamos la cebolla, el pimiento y el tomate frito y dejamos que se mezclen los sabores unos minutos al fuego. Seguimos el mismo sistema para envasar que el explicado anteriormente.

También podemos hacer conserva de pimientos rojos asados utilizando el mismo sistema. Quedan buenísimos.