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miércoles, 2 de enero de 2013

GALLETAS DE NAVIDAD: LAS GALLETAS DE MIEL. VÁNOČNÍ CUKROVÍ: PERNÍČKY

Es quizás una de las galletas más antiguas y más populares en Europa Central. Es bien conocida en Eslovaquía, República Checa, Polonía, Ucranía, Hungría y Croacía.

La miel se consideraba un alimento de los dioses, por lo que en las ceremonias se ofrecían panes o pasteles de miel en muchas culturas antiguas: griega, egipcia, romana...

Los ingredientes básicos eran la harina de centeno y miel. Los pasteles de horneaban en moldes o se formaban con manos. La masa tenía unas características únicas en que su calidad mejoraba con el tiempo. La masa se podía mantener durante mucho tiempo. Estas recetas eran secretos de familia y eran transmitidas sólo de padres a hijos. Las recetas que se utilizan ahora son muy diferentes a las de antes. Las antiguas recetas eran difíciles y cada maestro tenía la suya propia. La masa se preparaba de antemano, a veces incluso unos meses antes. Se decía que los mejores pasteles para la boda eran de la masa hecha en el día del nacimiento de la novia (las hijas de los panaderos daban grandes barriles de esta masa como regalo de bodas). Los pasteles los horneaban los hombres porque la preparación era dura y la masa pesada. No los horneaban en casa se hacía en hornos especializados. Desde la segunda mitad del siglo XIX la mayoría de los talleres artesanales que se dedicaban a hacerlos desaparecieron y el pastel se empezó a hacer en las hogares.

Estas galletas de miel o perníčky son una maravilla y en su decoración con glaseado blanco o de color se pueden encontrar verdaderas obras de arte (no es el caso de las mías, ja, ja...). La receta original checa no incluye jengibre por lo que no es correcto llamarlas galletas de jengibre. Se deben hacer con la suficiente antelación a fin de que adquieran la textura (deben ablandarse) y el sabor antes de Navidad. Necesitan reposar para conseguirlo al menos unos días tal como expliqué en mi anterior entrada de galletas checas de navidad.

Ingredientes:
Para la masa:
-650 g de harina de repostería
-250 g de azúcar glas
-4 huevos
-1,5 cucharadita de bicarbonatos sódico
-2 cucharadas de especias para perníčky (3 estrellas de anís, 4 clavos de olor, 1 cucharadita de canela en polvo, 1/4 cucharadita de pimienta de Jamaica suelo 1/4 cucharadita de anís)
-20 g de mantequilla
-100 g de miel
Para el glaseado para adornar:
-una clara de un huevo
-140 g de azúcar glas
-una cucharadita de zumo de limón

Moler todas las especias. En Chequía venden un preparado con todas las especias mezcladas y molidas.

Derretir la mantequilla con la miel y dejar enfriar.

Mezclar el harina, el azúcar glas, el bicarbonato y las especias. Hacer un volcán, colocar en el centro los huevos y amasar. Añadir la mezcla de miel y mantequilla y seguir mezclando hasta conseguir una mezcla homogénea. Dejar reposar la masa de un día para otro en la nevera.

Sacar la masa de la nevera al menos 15 minutos antes de manipularla. Extender la masa entre dos láminas de film con el rodillo hasta unos 4 mm de espesor y cortar con las formas que se quieran. Colocar en una bandeja de horno cubierta de papel de cocina en el horno previamente calentado a 160 ºC alrededor de 10 minutos hasta que estén doradas. Dejar reposar en la bandeja unos minutos antes de sacar a una rejilla para que se enfríen completamente.




Preparar el glaseado batiendo los ingredientes indicados. Mezclar la clara de huevo con el azúcar y el jugo de limón hasta que esté suave y brillante. Si no es suficientemente espesa para poderlo utilizar para decorar, añadir un poco de azúcar. Si está demasiado espesa, agregaremos un poco de zumo de limón. Llenamos con esta mezcla una bolsa pequeña de plástico y cortamos una esquina, haciendo una pequeña abertura para que el glaseado pueda salir y nos permita dibujar nuestro diseño con la aplicación de una presión constante sobre la bolsa.



Dejamos que el glaseado se seque por completo antes de colocar las galletas en un recipiente hermético y almacenarlas en una habitación fresca para que cojan la textura adecuada durante esos días de reposo necesarios de los que ya hemos hablado. Un truco fantástico para que se ablande si no lo están a tiempo es el de poner dentro de la caja media manzana pequeña un par de días, acelera el proceso.


Tengo predilección por estas galletas. Me evocan las navidades blancas, el vino caliente, las carpas vivas en la bañera listas para la cena de nochebuena,... Me hacen sonreir todos esos recuerdos.

martes, 25 de diciembre de 2012

GALLETAS DE NAVIDAD : PASTELITOS DE ISCHL. VÁNOČNÍ CUKROVÍ: IŠLSKÉ DORTÍČKY

Una de las tradiciones checas navideñas que más me gustan es la de hacer ricas galletas de navidad. Cada familia tiene sus propias recetas y a principios de diciembre comienzan la producción casera de estas delicias para tenerlas listas para esos días.

Las van guardando en un lugar frío y húmedo para que se ablanden y sin rellenar, para evitar que recién horneadas absorban los rellenos (la mermelada se queda como gelatina). Si no se ponen blanditas y es necesario, se ponen en las cajas una manzana troceada que las ayudará a alcanzar la textura adecuada. Unos diez días después se pone la mermelada y unos días más tardes el chocolate a las que lo llevan. Las que se unen con crema de mantequilla se rellenan más tarde para que no se echen a perder.

El nombre de Ischl proviene de una ciudad austriaca, es una ciudad balneario, centro de recreo y turismo. Es célebre por ser el lugar donde Francisco José I, el emperador, conoció a su futura esposa, la princesa Isabel de Baviera y donde firmó la declaración de guerra contra Serbia, que terminaría dando lugar a la Primera Guerra Mundial.

Ingredientes:
Para la masa
-210 g de harina de repostería
-70 g de azúcar glas
-140 g de mantequilla a temperatura ambiente cortada en cubitos
-20 g de chocolate de cobertura
-50 g de almendras molidas
-1 huevo
-1/2 sobre de levadura para hornear
Para el relleno
-125 g de mantequilla
-125 g de azúcar glas
-1 yema
-1 cucharada de ron
-3 cucharadas de chocolate en polvo disueltas en un poco de agua caliente
Para la cobertura
-chocolate de cobertura
-un poco de mantequilla
-almendras o nueces para adornar

Para hacer la masa añadimos primero los sólidos, reservando el huevo y la mantequilla, mezclamos bien todos los ingredientes. Hacemos un volcán y agregamos el huevo y la mantequilla y amasamos bien hasta obtener una masa que nos resulte manejable. Se hace una bola y se deja reposar envuelta en film al menos unas horas. Mejor aún de un día para otro en la nevera.



Con el rodillo se pone la masa entre dos láminas de film y se aplana hasta obtener un espesor de unos 3 mm. Con un cortapastas se van cortando discos de unos 3 cm y se van colocando sobre papel de horno en una bandeja y se introducen en el horno previamente calentado a unos 160 ºC. Se hornean de cinco a diez minutos. Están cuando están ligeramente doradas. Se dejan enfriar unos minutos en la bandeja antes de sacarlas para que no se rompan. Se deben terminar de enfriar en una rejilla y se guardan en una caja en un lugar frío y húmedo para que se ablanden tal como se explicó al principio.




Para el relleno deberemos batir juntos todos los ingredientes y una vez las galletas estén blandas se rellenan uniéndolas de dos en dos.

El chocolate se funde al baño maría con un poco de mantequilla y se utiliza para cubrir las galletas por uno de sus lados.

Para terminar adornamos con una nuez o una almendra.



Es curioso como un sabor te puede evocar tan nitidamente los recuerdos. ¡Me encantan las tradiciones!. Y más si son tan dulces y deliciosos como estos pastelitos de Ischl. Gracias Katka por tu receta.

Quiero aprovechar esta entrada para desearos unas muy felices fiestas para vosotros y vuestras familias. Lo hago con mi Papá Noel cocinero. ¡FELIZ NAVIDAD!.


sábado, 24 de noviembre de 2012

ALFAJORES PERUANOS

Los alfajores se empiezan a hacer en el Perú con la llegada de los españoles. Tiene el nombre de este postre un orígen árabe. Sin embargo es en Latinoamérica donde los alfajores se adaptaron, y mejoraron, tomando diferentes características. Los que yo os presento son los peruanos .

El otro día buscando por la red fuí a dar con un relato en Las Tradicciones Peruanas de Ricardo Palma que hacía referencia a los alfajores y que a continuación os cuento porque me gustó e hizo sonreir. Cuenta que en 1668 llegó al Callao un fraile portugués, sospechoso de ser un espía disfrazado de sacerdote. A la virreina, condesa de Lemos, le sugirieron ahorcarlo inmediatamente, pero ella, sabiamente, dijo: "Déjenlo vueseñorías por mi cuenta..." e invitó al cuestionado personaje a comer a palacio, donde la mesa estaba opíparamente servida y el padre... no comía, devoraba. Hizo cumplido honor a todos los platos. Entonces sentenció la virreina: "¡Bien engulle, fraile es!". Y después de consumir, como postres, una buena ración de alfajores, pastas y dulces de las monjas, el fraile ofreció la prueba final: tomó un gran cántaro con agua, y recostándose en la silla, bebió hasta la última gota. Y entonces la virreina le dijo: "Beba, padre, beba, que le da la vida".


Ingredientes:
- 1 y 1/2 tazas de maicena (165 g)
- 1 y 1/2 tazas de harina (165 g)
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura Royal (7,2 g)
- 3/4 cucharaditas de sal (4,2 g)
- 1/4 cucharadita de bicarbonato (1,2 g)
- 6 cucharadas de azúcar glas (42 g)
- 1 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente(225 g)
Para el relleno y acabado
- manjar blanco
- coco rallado
- azúcar glas

Mezclar bien en un bol el harina, la maicena, la sal, el azúcar glas, el bicarbonato y la levadura. Añadir en dados la mantequilla y amasar con las manos. Obtendremos una masa como arenosa. Seguir trabajandola hasta conseguir una hacer una bola de textura uniforme con ella.

Estirar la masa con un rodillo dejándola de unos 3-4 mm. Yo lo hago sobre papel de horno y coloco film sobre la masa para que ésta no se me pegue al rodillo.

Cortar con la forma que prefieras y colocarlas sobre papel de horno en una bandeja. Si queremos que no suban y queden más planitos este es el momento de pincharlos con un tenedor para evitarlo. Yo no lo hice.

Previamente tendremos encendido el horno para que esté a 150º C. Los introducimos y horneamos alrededor de 15 minutos. Se prefiere que queden pálidos y no dorados.

Una vez hechos se sacan del horno y se dejan en la bandeja durante 10 minutos para evitar que se rompan. Una vez pasado ese tiempo se dejan enfriar completamente antes de rellenaros con el manjar blanco.


Para hacer el manjar blanco hay varias formas. Se puede utilizar una olla a presión y un bote de leche condensada (receta aquí) . Otra es la tradicional en la que para 200 g de manjar se necesitan dos tazas de leche evaporada, una taza de azúcar, una cucharadita de esencia de vainilla y/o una rama de canela. Se pone todo en una olla y a fuego lento se va removiendo con una cuchara de madera hasta que tome color caramelo y se despegue viéndose el fondo de la olla. Se necesita paciencia pues requiere una hora más o menos. Queda una tercera opción que es igualmente buena y más rápida que las anteriores, comprar dulce de leche (esa es otra forma de llamar al manjar blanco fuera del Perú). El de la marca La Lechera de Nestlé está muy bueno.

Vamos emparejándolos de dos en dos, poniendo en medio una buena capa de manjar blanco. Apretamos para que salga por los lados parte del manjar y con el dedo lo untamos bien por todo los bordes. Los pasamos por coco rallado y espolvoreamos con azúcar glás.


Me han salido 23 alfajores de unos 4,5 cm de diámetro con las cantidades que os doy. La masa además es muy fácil de hacer y de manejar.


Están suaves, se deshacen en la boca. Mi peruano ha dado el visto bueno, dice que están riquísimos.

La receta la encontré en el blog de repostería del Comercio

sábado, 17 de noviembre de 2012

PASTAS DE COCO

En casa nos apasiona el coco y cuando descubrí estas pastas en Una pincelada en la cocina me las apunté rapidamente en pendientes y por fin les llegó su día. Yo he suprimido rebozarlas en azúcar glas al formarlas para meterlas al horno y he cambiado el licor de coco por aguardiente. Han llenado mi cocina de un delicioso aroma a coco.

Ingredientes (15 unidades):
- 125 g de coco rallado
- un huevo
- 60 g de harina de repostería
- 90 g de azúcar
- una cucharadita de levadura Royal
- una cucharadita de aguardiente.


Precalentamos el horno a 180º C.

En un bol se pone el coco, la harina, el azúcar y la levadura. Mezclamos bien con la mano.

Batimos un huevo y se lo añadimos junto con el aguardiente. amasamos bien con la mano hasta homogeneizar la masa. Queda densa y pegajosa pero muy manejable con las manos.

Formamos bolitas que ponemos en una bandeja cubierta de papel de horno separadas porque crecen. Las aplastamos un poco.

Las introducimos en el horno unos 15 minutos hasta que se agrieten y comiencen a dorarse ligeramente (no demasiado que se secan).

Se dejan enfriar en una rejilla para que no se humedezcan.



Si duran (ja, ja,...) se pueden guardar en un recipiente hermético y se conservan muy bien durante unos días.

sábado, 3 de noviembre de 2012

MONADAS CON AROMA DE LIMÓN

Desde que vi estas "monadas" en el blog Cosicas dulces... y alguna salada de María (si no lo conocéis pasaros por allí sin falta) supe que tenía que hacerlas. A la hora de hacerlas como no tenía aroma de anís le he puesto aroma de limón y siguiendo los consejos de la receta sobre la masa, el resultado han sido unas pastas tan ricas y aromáticas que no han durado mucho.

Ingredientes (para unas 20 unidades):
- 200 g de harina de fuerza
- 70 g de manteca de cerdo
- 150 g de azúcar
- una cucharadita de aroma de limón
- 2 huevos
- huevo batido para pincelar
- azúcar para espolvorear


En un bol colocamos la manteca y el azúcar y lo amasamos ligeramente con la mano.

Añadimos el huevo y el aroma de limón y amasamos con energía utilizando la mano.

Cuando la mezcla esté bien homogénea añadimos la harina muy poco a poco. La primera mitad de la harina la amasamos bien y la segunda mitad la vamos poniendo en la superficie y "acariciando" la masa la vamos incorporando sin hacerla penetrar en la masa (éste es el secreto).

Con las manos enharinadas tomamos porciones de masa y hacemos bolitas que vamos colocando separadas sobre papel de horno en una bandejade horno.Las pincelmos con huevo y cubrimos con azúcar.

Las introducimos en el horno previamente precalentado a 180º hasta que se doren ligeramente.



Son una pastas crujientes y aromáticas.

miércoles, 27 de enero de 2010

PALMERITAS DE HOJALDRE


Ingredientes:
Una plancha de hojaldre
Azúcar
Una yema

Lo primero es poner el horno a 200ºC para que vaya tomando temperatura. Mientras ésto sucede cogemos la plancha de hojaldre y la extendemos sobre su propio papel (en el que viene envuelta). Marcamos la mitad en los extremos para tener una referencia y ponemos sobre toda ella bastante azúcar que fijamos pasando un poco el rodillo. Cogemos los dos extremos y los llevamos hasta la mitad. Repetimos la operación con el azúcar, el rodillo y las dobleces hacia la mitad de los dos extremos un par de veces.

El rollo así obtenido se rocía también de abundante azúcar y se corta en rodajas de un centímetro más o menos. Se colocan sobre el propio papel de la envoltura del hojaldre sobre la plancha del horno no demasiado juntas porque crecerán al hornearse. Antes de meterlas al horno se aplastan un poco con el cuchillo y se pincelan por un lado con yema batida con azúcar. Se introducen al horno a 200ºC unos 10 minutos hasta que estén doraditas y se les da la vuelta. Se pincelan con la yema y el azúcar por el otro lado y las tenemos un par de minutos más. Ya están listas para comer.¡No hay nada más fácil!

Os dejo este vídeo para que entendáis más claramente como se va doblando la masa y cortando las palmeritas:



Si queremos hacer parte de chocolate preparamos fondant, con una tableta de chocolate para repostería, dos cucharadas soperas de mantequilla, dos cucharadas soperas de azúcar y si se desea un poco de leche fresca (con estas proporciones rinde como para 20 palmeritas). Lo ponemos todo en un cazo a fuego lento moviendo constantemente hasta que la mezcla se homogenice. Cuando esté templado pasamos a mojar por una cara las palmeritas con cuidado (se puede hacer con una brocha). Se dejan enfriar totalmente metidas en la nevera y listas para saborear.